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Nikon F50

La
F50 es una de las cámaras más controvertidas de Nikon. Es, creo,
la primera en perder la funcionalidad del fotómetro cuando se monta
un objetivo manual, y la primera en abandonar el anillo de abertura.
También es la primera en venir en color "champagne". Todo
indica una cámara que apunta al segmento más amateur. Puede que
haya sido la idea, pero, con sus limitaciones, sigue siendo una
buena cámara.
Desde
el punto de vista cosmético es bastante similar a cualquier cámara
AF que Nikon haya fabricado en ese segmento de precio en los últimos
10 años. Usa baterías de litio 2CR5, tiene motor integrado, aunque
la velocidad es de aprox. 1fps, no mucho más rápido que el pulgar...
Las velocidades de obturación van desde 30 seg. hasta 1/2000. Tiene
un flash incorporado con cobertura hasta 35mm y nºguía 13 (m/100
asa), con sincro en 1/125. El visor muestra aprox. 92% de la imagen.
El módulo de AF es el AM200, el mismo que en la F4/F801s/F601.
Los
modos de exposición disponibles son los clásicos A (prioridad de
abertura, uno elige la abertura y la cámara pone la velocidad apropiada),
S (prioridad de obturador, ídem pero uno elige la velocidad), P
(program, todas las decisiones las toma la cámara) y M (manual,
uno elige velocidad y abertura, a la vieja usanza); mas una serie
de modos de exposición programada de, en mi opinión, dudosa utilidad.
Tiene dos tipos de fotometría: matricial (6 segmentos) y al centro
(centre weighted). Una incomodidad de esta cámara es el hecho de
que los dos tipos de fotometría están "fijados" a los
modos de exposición: en los modos con algún tipo de automatización
la cámara usa exposición Matricial, en manual usa medición al centro.
Es una pena no poder, por poner un ejemplo, usar el modo A y medición
al centro. Obviamente no es nada terrible, pero es molesto.
En
esta cámara, uno cambia cualquier cosa con un set de cinco
botones, uno para moverse a través de menús y cuatro que permiten
seleccionar opciones y cambiar seteos. Es uno de los puntos que
fue más atacado, pero la realidad es que los botones están bien
ubicados, cerca del obturador, y, con un poco de práctica, lo más
relevante se puede hacer sin sacar la vista del visor. Si mi memoria
no falla, tanto la velocidad como la abertura se cambian en 1/3
de punto.
El
flash incorporado es al estilo de las P&S (point & shoot,
las cámaras portátiles automáticas), en cuanto a que el flash puede,
por ejemplo, hacer flash de relleno pero la cámara decide cuánta
compensación le da. Del mismo modo, la compensación de exposición
afecta igualmente al flash y la luz ambiente. De todos modos, es
bueno tenerlo.
Otras
funciones disponibles son autodisparador y compensación de exposición
en incrementos de a 1/3. El AF funciona de dos maneras: en uno de
los modos cuando uno aprieta el obturador hasta la mitad el foco
se congela (single servo) , y si el sujeto se mueve hay que repetir
la operación; en el otro uno el sistema sigue el movimiento del
sujeto (continuous servo). El éxito de este seguimiento depende
del sujeto, de la luz y del tipo de movimiento, pero para ciertas
cosas funciona. Se puede bloquear la exposición cómodamente con
una perillita ubicada en la parte posterior, ubicada cómodamente
donde cae el pulgar derecho.
Entre
las contras , una es que los objetivos manuales (AI/AIS) se pueden
montar pero no funciona el fotómetro. No es problema para los que
sólo usan objetivos AF, pero para aquellos que tienen objetivos
manuales con esta cámara comienza una era fatídica, en la que Nikon
abandona a sus fieles seguidores, los cuales ya no podrán montar
un objetivo del año 77 en una cámara nueva a no ser que ésta sea
de la línea Pro. Yo no veo gran molestia en esto, pues el que compre
una cámara de este tipo, muy probablemente esté más que feliz con
la selección de lentes AF disponibles, mientras aquel que tenga
una colección de objetivos manuales tiene una variedad de cámaras
disponibles que los van a recibir felizmente. Tampoco se puede desactivar
la detección del código DX de los rollos (sólo cargando un chasis
sin código o tapándolo con alguna cinta). Aunque posiblemente la
principal contra sea que no hay posibilidad de usar ningún disparador
remoto, ni de los viejos (y baratos) a rosca ni de los nuevos (y
caros) electrónicos. Eso, sumado a la falta de un fotómetro al punto
(spot meter) y las funciones avanzadas de control del flash fueron
los principales motivos por los que la cambié por la F601.
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