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Asahi Pentax SV

La SV, vendida en USA como H3v, se fabricó
desde comienzos hasta mediados de los '60. Fue el último
modelo de una serie que incluyó la S2, S1, S3 y S1a, y fue
sucedida por la serie Spotmatic, que incluyó un fotómetro
incorporado y dicen que fue la cámara más popular
hasta la aparición de la Canon AE-1. Hay un fotómetro
para la SV que se monta sobre el prisma, y tiene la ventaja adicional
de, al poder sacarse, funcionar como un buen fotómetro de
mano para los pobres.
La SV toma objetivos con un sistema a rosca (recién
en la serie K Pentax incorpora el sistema de bayoneta). Sigue el
standard de las máquinas manuales por muchos años,
con velocidades de obturación de 1 a 1/1000 seg., y bulbo
(nunca sabré por qué se llama bulbo a este modo...)
Al igual que su sucesora, tiene contactos FP y X para flash, y no
zapata. Los objetivos tienen un switch que activa o desactiva el
diafragma automático, lo que cierra el diafragma a la abertura
elegida y permite ver la profundidad de campo.
En cuanto al manejo es similar a todas las cámaras
manuales que haya usado. Uno cambia a velocidad de obturación
con un dial y la abertura de diafragma con el anillo en el objetivo.
Uno avanza el rollo con el pulgar usando la clásica palanquita
ubicada junto al obturador, y al terminar el rollo se oprime un
botón debajo de la cámara y se rebobina manualmente
usando la palanquita a tal efecto. En esta cámara el autodisparador
esta ubicado en el panel superior sobre el lado izquierdo, un dial
alrededor de la palanca de rebobinado que uno gira, oprime el obturador,
y ve como éste va lentamente volviendo a la posición
original haciendo un ruidito, y al llegar (unos 10 segundos después)
dispara.
Los tres objetivos para esta cámara que
he usado son los originales de Pentax, Takumar 35mm f/3.5, 55mm
f/2 y 135mm f/3.5. La calidad de construcción de estos es
lo que uno espera de un objetivo manual, son sólidos (ni
que decirlo: han durado 40 años...), el anillo de enfoque
es comodísimo y tienen (el 35 y el 55) una palanquita que
desactiva la abertura automática (las cámaras se manejan
con la máxima abertura para facilitar el enfoque, y cambian
a la abertura elegida en el momento de hacer el disparo) y permite
de ese modo anticipar la profundidad de campo que uno va a tener
en la foto. Todas las fotos de las galerías Europa 1995 y
Europa 1998, así como muchas de las otras, fueron tomadas
con esta cámara y objetivos.
Opticamente son excelentes, particularmente si
se tiene en cuenta que no tienen recubrimiento multicapa (no conozco
a fondo la historia de Pentax, pero creo que éste se incorpora
en los objetivos SMC "super multicoated"). Tienen muy
buena definición y buen contraste, aunque éste se
resiente notoriamente en contraluces fuertes. Mientras la definición
es comparable a la de los objetivos Nikon que uso o usé,
en términos de contraste y rendición de colores los
más nuevos son, a mis ojos, mejores, cosa que muy posiblemente
tenga que ver con el tema del recubrimiento multicapa.
La máquina ha funcionado a la perfección
por 40 años, incluso sin el mantenimiento adecuado, lo que
habla a las claras de cómo se fabricaba en esa época.
Con toda la comodidad que me proporciona la Nikon D70, estoy seguro
de que dentro de otros 40 años, con un poco de cuidado, la
Pentax va a seguir funcionando, mientras que para la digital muy
posiblemente no voy a encontrar ni baterías, en el caso de
que la máquina aún siga viva...
Si menciono esto último es porque es una
máquina que se consigue usada a buen precio, y hay una tonelada
de objetivos de rosca excelentes (y sus correspondientes filtros,
mayormente de 49mm) a precios ridículos, desde 17mm hasta
1000 y cantidad de accesorios para macrofotografía. Si uno
tiene en cuenta que Pentax ha mantenido la compatibilidad al punto
que estos objetivos de rosca se pueden montar en su última
digital, la considero una muy buena compra para un estudiante de
fotografía.
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