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Sigma 105mm f/2.8 EX Macro

Hace unos años existía una página
web dedicada a denostar a Sigma, llamada "SIGnificant
MAlfunctions", en donde la gente contaba sus historias
de terror con objetivos Sigma que se desarmaban por nada y de una
calidad óptica patética. Si bien la página
era tendenciosa en que recopilaba casi exclusivamente comentarios
de usuarios disconformes, Sigma traía la fama de ser, dentro
de las segundas marcas, de lo peorcito. Bob Monaghan, en su megasitio
sobre "third party lenses", sostiene que esto fue
parte de una política pensada para instalar la marca en el
mercado, y luego ir levantando el nivel. No puedo saber si eso es
cierto o no, pero desde la introducción de la línea
EX, cualquiera que tuviera mal concepto de Sigma debiera reverlo.
El 105 mm f/2.8 EX Macro es espectacular en todo
sentido. Tiene una definición y un contraste increibles,
y una construcción de primera (incuyendo el acabado mate,
que si bien es sólo cosmético, es realmente agradable).
Trae un parasol metálico de muy buen calidad, y viene con
un estuche acolchado también de muy buena calidad.
El manejo es un placer, el anillo de enfoque manual
tiene la resistencia justa, es muy cómodo. El AF es el punto
débil, cosa que a mi no me molesta en un macro. Usando el
siwtch que limita el rango en AF se mejora bastante, pero sigue
siendo lento. Un detalle que no califica como contra pero es una
molestia: la tapa trasera. Sigma insiste en usar una tapa trasera
que se pone alineando una marca con otra en el objetivo. Todo bien,
salvo que los objetivos Nikon no traen esa marca, así que
cuando uno cambia objetivos a menudo, en algún momento la
única tapita que queda es la del Sigma, y es una molestia,
encajarla suele tomar varios intentos.
La mayoría de las imágenes en la
galería
Macro están tomadas con este objetivo.
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